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La importancia de una iluminación adecuada en los ambientes laborales

La iluminación en el ámbito de trabajo es un factor con una incidencia directa en la salud física y el bienestar de los empleados, así como en su seguridad. Porque trabajar con una luz insuficiente puede ser motivo de accidentes, fatiga visual, e incluso de la aparición de dolores de cabeza.

Vamos a examinar hasta qué punto es importante que el lugar de trabajo esté bien iluminado. Para saber qué pueden hacer las empresas para mejorar la iluminación.

El impacto de una mala iluminación en el ámbito de trabajo

Desarrollar varias horas de trabajo en un espacio que no cuenta con una iluminación adecuada, puede tener los siguientes efectos sobre los miembros de la plantilla:

Fatiga visual y malestar físico

Cuando la iluminación no es la adecuada, hay que forzar la vista. Algo que conduce al cansancio ocular y a la aparición de dolores de cabeza. Si la situación se mantiene en el tiempo, el daño a la vista de los empleados puede ser definitivo. Apareciendo o agravándose los problemas para enfocar adecuadamente.

Además, la fatiga visual reduce la capacidad de concentración y aumenta el número de errores que se cometen. Por lo que podemos afirmar que afecta a la productividad.

Riesgos de seguridad

La falta de luz puede dificultar la visión de peligros potenciales. Por ejemplo, obstáculos que están en el suelo, sustancias derramadas o equipos en movimiento. Algo que aumenta las posibilidades de que el riesgo se materialice y acabe provocando una lesión como consecuencia de golpes, tropiezos o caídas.

Impacto en el estado de ánimo y el bienestar mental

Otra de las consecuencias de una inadecuada iluminación en el ámbito de trabajo es que los empleados se vuelven más irritables. Porque acusan más el estrés y la fatiga. Esto afecta de manera directa al clima laboral y a la moral de los empleados, lo que reduce los niveles de satisfacción laboral y aumenta los niveles de absentismo.

Lo curioso de este efecto es que pocas veces se establece una relación directa entre el malestar mental de los empleados y los problemas de iluminación en el lugar de trabajo. Sin embargo, si se mejora la iluminación, sus efectos positivos se dejan notar rápidamente.

Disminución de la productividad y de la calidad del trabajo

Todo lo que hemos visto hasta ahora nos lleva a una conclusión. Si la iluminación en el lugar de trabajo es deficiente, los trabajadores van a tener más problemas para completar las tareas con precisión y eficiencia.

Encontrarán dificultades a la hora de realizar tareas detalladas, manejar equipos o leer documentos. Además, se sentirán más irritables. En consecuencia, su productividad va a descender y la calidad de su trabajo no será la esperada.

En su contrario, si se mejora la iluminación tanto natural como artificial, lo que se consigue es:

  • Mejora de la salud y la seguridad laboral. Al reducirse el riesgo de accidentes y el fenómeno de la fatiga visual.
  • Incremento de la productividad. Los empleados pueden ver claramente lo que están haciendo y no tienen que forzar la vista, por lo que están más despejados y pueden concentrarse mejor.
  • Bienestar y comodidad. En condiciones de más luz, el estado de ánimo sube y mejora el ambiente laboral.

¿Cómo se puede mejorar la iluminación en el ámbito de trabajo?

Existen una serie de pasos básicos y sencillos que cualquier empresa puede llevar a cabo:

Realizar una evaluación de iluminación

Antes de hacer cambios, hay que conocer el punto de partida. Lo cual implica medir los niveles de iluminación, identificar las áreas con poca luz y en las que se producen sombras. Así como evaluar la presencia de reflejos o deslumbramientos que pueden afectar a la visibilidad.

Optimizar la luz natural

El segundo paso es potenciar todo lo posible la luz natural. Eliminando cortinas o persianas que opaquen demasiado la luz, y colocando los puestos de trabajo cerca de las ventanas.

También puede ser interesante retirar estanterías y mobiliario que esté bloqueando el paso de luz natural al espacio de trabajo.

Equilibrar la iluminación

Se trata de distribuir la luz artificial de forma uniforme por todo el lugar de trabajo, con el fin de evitar áreas de sombra y deslumbramientos. Esto implica combinar las luces de techo con iluminación más indirecta y lámparas de escritorio con brazos flexibles y reguladores de intensidad.

Mantener las lámparas y luminarias limpias

Tan importante como escoger un sistema de iluminación adecuado, es hacer un buen mantenimiento del mismo. Las lámparas y las bombillas tienen que estar libres de polvo, porque la suciedad reduce la cantidad de luz emitida y afecta a su calidad.

Mejorar la iluminación en el ámbito de trabajo es una tarea sencilla, rápida de llevar a cabo y no demasiado costosa. De la que se van a derivar una gran cantidad de ventajas tanto para la empresa como sus trabajadores, especialmente en forma de incremento de la satisfacción laboral y la productividad. Lo que también puede ayudarte en tu negocio es contar con un socio estratégico para la gestión de riesgos laborales. En Empatif, nos tienes a tu disposición.

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