El employer branding, que se traduce como marca empleadora, es una estrategia que busca mejorar la percepción que se tiene de una empresa. Así, podrá atraer a profesionales con talento, que la elegirán frente a sus competidores.
¿Qué es el employer branding y para qué se utiliza?
El employer branding es una estrategia que consiste en construir y proyectar una imagen positiva de una empresa como espacio para trabajar. Sin embargo, no se refiere a una campaña de comunicación o a publicar ofertas que resulten atractivas. Se trata, por el contrario, de influir en la percepción general que los empleados actuales y potenciales, e incluso el mercado, tienen de la organización como empleadora.
Para construir esta reputación, hay que trabajar la cultura de la empresa, el ambiente laboral, las oportunidades de crecimiento, el tipo de liderazgo o las condiciones laborales. Cada uno de estos aspectos influye en la percepción que se tiene de la empresa, y por eso, es crucial para atraer y fidelizar talento.
El objetivo principal del employer branding es posicionar a la empresa como una opción atractiva para trabajar. Por tanto, será más fácil atraer candidatos de calidad, agilizar los procesos de selección y mejorar el compromiso interno de la plantilla.
Cómo usar el employer branding para atraer talento a tu negocio
La reputación de una empresa como empleadora no se sostiene con campañas de publicidad y comunicación. Por el contrario, se logra con acciones reales que mejoran la experiencia de la plantilla. Si la imagen que se pretende dar no coincide con la realidad, perderá credibilidad y no conseguirá atraer ni retener talento. Para usar la estrategia deemployer branding correctamente, te recomendamos implementar estas acciones:
Define una propuesta de valor clara para el empleado
El primer paso es identificar qué ofrece la empresa a su plantilla y qué la diferencia de la competencia. Esta propuesta de valor no tiene que centrarse solo en el salario, sino también en aspectos como el desarrollo profesional, la flexibilidad, el ambiente laboral o la estabilidad.
Cuida la experiencia del candidato
El proceso de selección también influye en la percepción que la persona tendrá de la empresa. Si se tarda en responder a los mensajes, la comunicación no es clara o el proceso se alarga injustificadamente se generará una imagen negativa, aunque el candidato no llegue a incorporarse. Para mejorar la reputación, la experiencia debe ser ágil y agradable.
Potencia la comunicación interna
La reputación externa empieza dentro de la organización. Si la plantilla está satisfecha y comprometida, será la mejor embajadora que la empresa pueda tener de su marca empleadora. Por eso, es importante que se fomente una comunicación interna transparente, reconocer el trabajo y los logros de los empleados y crear espacios de participación para que se sientan valorados.
Ten en cuenta que sus testimonios tendrán mucha más credibilidad que lo que la empresa diga de sí misma, ya que resulta más auténtica. Puedes dar visibilidad al equipo en las redes sociales o crear canales corporativos.
Muestra la cultura empresarial de forma realista
Muchas empresas intentan proyectar una imagen idealizada que luego no se corresponde con la realidad. Además de generar frustración, aumentará la rotación de la plantilla. Muestra con honestidad el día a día, los valores de la empresa y la forma en que el equipo trabaja. Las expectativas serán más realistas y encontrarás a perfiles más compatibles.
Apuesta por el desarrollo profesional
Los candidatos valoran las oportunidades de crecimiento, por lo que una empresa que invierte en formación, promoción interna o desarrollo de competencias suele resultar más atractiva. Si hay posibilidades reales de evolución profesional, será más fácil atraer talento, pero también retenerlo a largo plazo.
Mantén la coherencia entre tu imagen y la realidad
Uno de los errores más comunes del employer branding es construir una imagen atractiva que no se corresponde con la experiencia interna. Cuando hay una diferencia muy grande entre lo que se comunica y lo que realmente ocurre dentro de la empresa, la reputación termina deteriorándose. Esta estrategia solo funciona a largo plazo si existe coherencia entre cultura, comunicación y gestión de personas. La reputación no se asienta solo con mensajes, sino con experiencias reales.
Si quieres desarrollar esta estrategia, pero además que vaya realmente alineada con tu cultura y los objetivos de tu empresa, en Empatif podemos ayudarte. Contamos con servicios de selección y gestión del talento que ayudan a las organizaciones a resultar más atractivas como empleadoras, fortalecer su posicionamiento y a construir equipos más comprometidos y alineados con su cultura empresarial.