La contratación de personal es un proceso más complejo que la simple publicación de una oferta y la posterior elección de una persona concreta. Si no se gestiona correctamente, aparecen costes ocultos que van más allá de la pérdida monetaria y de tiempo.
Necesidades cambiantes de personal: un reto actual
El entorno en el que las empresas operan hoy en día es mucho más dinámico que hace una década. Esto quiere decir que los equipos se tienen que adaptar con frecuencia a distintas circunstancias. Por ejemplo, picos de actividad, campañas estacionales o proyectos puntuales. En todos estos casos, no suele ser necesario, ni recomendable, modificar la estructura interna de la organización. Sin embargo, sí que es importante que las contrataciones puedan desempeñar bien su trabajo. De lo contrario, la carga sobre el equipo fijo aumenta aún más.
Por otra parte, hay que tener en cuenta que los avances en herramientas nuevas y tecnologías se suceden sin parar. Por tanto, es necesario incorporar a perfiles especializados, que a veces, pueden ser difíciles de encontrar en el mercado.
Pero lo que todos estos escenarios tienen en común es que se necesita flexibilidad como empresa, ya que hay que ajustar los equipos en función de la carga de trabajo real. El problema está en que la urgencia por cubrir vacantes puede llevar a tomar decisiones precipitadas- Y en particular, cuando se dispone de poco tiempo o de los recursos necesarios.
La rapidez para responder y adaptarse es vital, pero se puede convertir en un coste elevado si no tiene detrás a una buena planificación. Y no solo económico, sino que, como veremos a continuación, afectará a otras áreas de la empresa.
Costes ocultos de la contratación de personal
Para gestionar correctamente la contratación de personal se necesita experiencia, conocimiento del mercado y una metodología bien definida a lo largo de todo el proceso. Si bien hay que cubrir la vacante, se debe hacer de una forma eficiente y sostenible. De lo contrario, aparecerán los costes ocultos, que son gastos indirectos que afectan al rendimiento y a la organización. Son los siguientes:
Tiempo invertido en el proceso de selección
El coste principal es el tiempo que el equipo interno dedica a gestionar el proceso. Revisar currículums, realizar entrevistas, coordinar agendas y tomar decisiones supone muchas horas de trabajo, especialmente si no existe un sistema estructurado.
Este tiempo suele restarse de otras tareas más importantes, por lo que afecta a la productividad general. Además, si el proceso se alarga o no está bien definido, el esfuerzo sigue aumentando, pero sin garantías de que el resultado sea el deseado.
Coste de una mala contratación
Si se contrata a una persona que realmente no encaja con el puesto o con la cultura de la empresa implica tener que repetir el proceso de selección. Pero además, se añaden otros costes asociados a la reducción de la productividad y posibles errores. Este coste puede ser difícil de cuantificar, pero es más alto que el de realizar un proceso de selección más completo y eficaz desde el inicio.
Pérdida de productividad durante la adaptación
En algunos casos, la contratación de personal puede haber sido un éxito. Pero dado que en la primera etapa de adaptación, la persona contratada no puede todavía rendir al máximo, el resto del equipo debe compensar esa carencia. Por tanto, además de al trabajo en sí, tendrán que dedicar tiempo a formarle y a darle acompañamiento. Si el proceso tampoco está bien planificado, puede generar una caída temporal en la productividad del equipo y retrasos en el trabajo.
Cambios en el clima laboral
Cada contratación influye en el resto del equipo, no solo en el rendimiento, sino en el ambiente de trabajo. Puede haber problemas para encajar, falta de habilidades o diferencias en la forma de trabajar. Las consecuencias son conflictos internos o desmotivación, entre otros.
Falta de conocimiento del mercado laboral
Otro problema en la contratación de personal es la falta de conocimiento del mercado. Se pueden buscar perfiles poco realistas, ofrecer condiciones poco competitivas o no identificar correctamente el talento disponible. En este escenario, el proceso de selección se ve dificultado y se alargará de manera innecesaria. Al mismo tiempo, se pueden perder oportunidades para atraer al talento adecuado.
Para gestionar estos costes ocultos, basta con enfocar las contrataciones como un proceso estratégico. Por tanto, para conseguir los mejores resultados, se recomienda apostar por un partner especializado que facilite el proceso.
En Empatif, ofrecemos servicios de selección de personal adaptados a las necesidades de cada empresa. No solo tenemos conocimiento del mercado, sino que usamos metodologías eficaces y un enfoque ágil para cubrir vacantes reduciendo riesgos y optimizando los recursos disponibles. ¡Solicita hoy tu asesoramiento!