Las certificaciones profesionales son un tipo de formación que las empresas pueden utilizar para desarrollar las habilidades de su plantilla y, así, mejorar su competitividad. Hoy veremos cuándo es importante apostar por ellas.
¿Qué son las certificaciones profesionales y para qué sirven?
Las certificaciones profesionales son una acreditación que demuestran que una persona ha adquirido determinados conocimientos, competencias o habilidades en una materia en particular. Se diferencian de los programas de formación en que el objetivo no es solo adquirir dichos conocimientos. Por el contrario, se trata de verificar que realmente se está en posesión de un nivel determinado y de que se pueden aplicar en la práctica en un puesto de trabajo.
Quien emite estas certificaciones suelen ser organismos oficiales, asociaciones profesionales, fabricantes tecnológicos, entidades sectoriales o instituciones especializadas. Algunas están reconocidas a nivel internacional y otras son específicas de algunos sectores o actividades. También son habituales en tecnología, prevención de riesgos laborales, logística, calidad, recursos humanos o gestión de proyectos, por los avances y los cambios frecuentes en las normativas y las metodologías de trabajo.
Por tanto, la utilidad que tienen es la de poder acreditar de una forma objetiva que se tienen ciertas competencias. Para la empresa, ayuda a garantizar que la persona que contratan para un puesto está realmente capacitada y con conocimientos actualizados para desempeñar sus funciones.
¿Cuándo es interesante apostar por ellas?
Ni todas las formaciones necesitan una acreditación oficial ni tampoco las empresas deben certificar a toda su plantilla. Lo más frecuente es que se necesiten las certificaciones cuando se incorporan nuevas tecnologías o procesos.
En este caso, sirven para asegurarse de que el equipo tendrá los conocimientos necesarios para utilizarlos correctamente. También son útiles en sectores muy regulados. De hecho, puede no solo ser una ventaja competitiva frente a otras empresas, sino una obligación legal o contractual.
Otro escenario sería cuando la organización quiere mejorar su posicionamiento o acceder a determinados proyectos. Si el equipo está certificado, se transmite una mayor confianza a los clientes, proveedores y socios. También es interesante como estrategia de retención del talento, ya que mejora el compromiso, y cuando se necesita estandarizar conocimientos.
Ventajas de las certificaciones profesionales
Si volvemos a la pregunta que nos atañe, las certificaciones profesionales tienen un coste que a veces puede ser elevado. Sin embargo, no son un simple gasto que cae en saco roto, sino que son una inversión. Cuando se implementan de forma estratégica, tienen beneficios tanto en el rendimiento de la persona como en el de la organización.
Mejoran la cualificación del equipo
La ventaja principal es que aumenta el conocimiento y la especialización de la plantilla. No solo se necesita una buena preparación para poder conseguir la certificación, sino que además se accede a contenidos que se actualizan constantemente.
Aumentan la competitividad de la empresa
Las organizaciones con profesionales certificados transmiten una imagen de mayor especialización y profesionalidad. Por tanto, puede ser una forma de diferenciarse de la competencia. En algunos sectores, facilita el acceso a ciertos proyectos, licitaciones o colaboraciones en los que se exigen una acreditación técnica.
Favorecen la adaptación a los cambios
La actualización constante ayudan a mantener al día los conocimientos de los empleados. Por tanto, se podrán adaptar mejor y con mayor rapidez a las normativas, tecnologías o metodologías de trabajo.
Refuerzan la motivación y el compromiso
Cuando la empresa invierte en mejorar la capacitación de su plantilla, hay un efecto positivo sobre la motivación, puesto que demuestra que su equipo es importante. Además, estas certificaciones se perciben como una oportunidad de crecimiento y una muestra de confianza por parte de la empresa.
Ayudan a identificar el talento interno
Los procesos de certificación también son útiles para identificar las fortalezas, intereses y capacidades dentro de la organización. De este modo, se puede dar con perfiles internos con potencial para asumir nuevas responsabilidades. Es decir, que no es solo formación, sino una forma de gestionar mejor el talento disponible.
Mejora la calidad y la productividad
Cuanto más preparados estén los trabajadores, menores serán los errores que cometan y mayor la eficacia para resolver problemas. Aunque puede haber diferencias entre sectores, lo habitual es que la productividad mejore cuando los conocimientos están actualizados.
Las certificaciones profesionales son una herramienta estratégica para desarrollar talento, mejorar la competitividad y preparar a la organización para los cambios que indudablemente seguirán llegando. En Empatif, ayudamos a empresas como la tuya a impulsar el desarrollo de sus equipos con servicios de formación, gestión del talento y capacitación profesional adaptados a las necesidades de cada organización. Contacta con nosotros para una valoración.