El cambio de un contrato temporal a indefinido genera derechos para el trabajador, de manera que es importante indicar qué implica y en qué contextos se puede dar esta modificación. En el artículo, lo explicamos con más detalle.
Qué implica el cambio de un contrato temporal a indefinido
El Estatuto de los Trabajadores (artículo 8.1) establece, como premisa, que, salvo especificación contraria, los contratos se considerarán indefinidos y a tiempo completo. Por lo tanto, los contratos temporales se considerarían una excepción a un entorno donde el escenario habitual sería la contratación indefinida.
La diferencia es sustancial: el contrato temporal responde a una necesidad concreta y, cuando esta desaparezca, se extinguiría; tiene una duración determinada y la empresa está obligada a anunciar con determinada antelación la no renovación. En cambio, en un contrato indefinido la duración se considera indeterminada salvo despido individual o Expediente de Regulación de Empleo (ERE). Dejamos fuera de la ecuación otras fórmulas como el contrato de formación, que tiene una especificidad determinada.
Este cambio implica, por ejemplo, asumir la nómina mensual del trabajador de forma indefinida, con los correspondientes incrementos y pluses que se puedan establecer por el Convenio Colectivo del sector. Además, la empresa tiene la obligación de notificar el cambio al trabajador y al SEPE (Servicio Estatal de Empleo) en un máximo de 10 días.
¿Cuándo procede cambiar de contrato temporal a indefinido?
Los supuestos por los que cambiar de contrato temporal a indefinido son dos: voluntariedad u obligación legal. Hay que analizar cada uno de ellos y las consecuencias que comportan:
Cambio de contrato temporal a indefinido de forma voluntaria
El cambio de contrato de forma voluntaria presupone un acuerdo libre entre empresa y trabajador. En este caso, no hay una obligatoriedad legal de que sea indefinido, pero se decide que sea así. Recordemos que el contrato no se aplicará de forma retroactiva, pero empieza a tener efecto desde el momento en que entre en vigor según lo pactado. Y, por supuesto, a efectos de antigüedad, se tendrá en cuenta el tiempo cotizado como trabajador temporal.
Este supuesto, sin ser el más habitual, se puede dar, sobre todo, cuando hablamos de personal cualificado o cuando una empresa ve que lo que era una situación coyuntural tiene visos de convertirse en estructural. En ambos casos, uno para retener el talento, otro para evitar problemas futuros, la compañía se anticipa.
Cambio de contrato por obligación legal
El cambio de contrato por obligación legal es, hoy, lo más común. La razón es que la Reforma Laboral de 2022 rebajó los supuestos que permiten contratar temporalmente y obliga a que se acredite esa necesidad. Por ejemplo, una empresa puede alegar que necesita personal extra para atender la campaña de Navidad en un comercio o como camarero durante el verano, pero si esta situación fuese estructural, la contratación debería ser indefinida. Esto explica que, hoy, la contratación indefinida esté en el 41,59 % en mayo de 2025. ¿Cuáles son los casos en los que es obligatorio hacer el cambio de contrato? Enumeramos los siguientes:
- Contrato laboral injustificado: los contratos temporales se tienen que justificar, como hemos indicado. Si se considera que se está cometiendo un fraude de ley, se puede reclamar que pase a ser indefinido. Y, ojo, en este caso, se consideraría indefinido desde el primer momento.
- Contratación durante 18 meses en 24 meses: este es un punto fundamental, que evita el encadenamiento sucesivo de contratos temporales. Por lo tanto, si un trabajador suma ese periodo de contratación, tiene que modificarse el contrato para que pase a ser un trabajador indefinido.
- Finalización del contrato de formación: el contrato de formación está concebido para el aprendizaje práctico de un oficio. Ahora bien, cuando el periodo finaliza, se puede optar por un contrato indefinido. En este caso, no procedería una contratación temporal.
- Defectos de forma: si falta información sobre la duración del contrato, o si no se ha dado de alta al trabajador en la Seguridad Social, se considerará que el contrato es indefinido. Por esa razón, es fundamental gestionar correctamente la documentación.
Existen muchas razones por las que un contrato pase a ser indefinido en contra del criterio de la empresa. Y el problema, a veces, está en no conocer de antemano cuál es la legislación laboral y sus condicionamientos. El staffing, precisamente, te puede ayudar a evitar errores que son muy costosos.
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Pasar de contrato temporal a indefinido es, en ocasiones, inevitable, pero la idea es que no sea un coste innecesario. En Empatif te ayudamos a encontrar el personal cualificado que necesitas adaptado a las necesidades de tu empresa. ¡Contáctanos sin compromiso y conoce de qué manera trabajamos!